Microbiota y salud capilar ¿Son mis bacterias las "culpables" de que pierda el pelo?

¿Cómo influye la microbiota, todo ese ecosistema de bichejos que habitan en nuestro cuerpo, en la salud del cabello?

Esta es la pregunta a la que trataremos de dar respuesta. Vamos a explorar la conexión entre el microbioma y la alopecia, y veremos qué dice la evidencia científica al respecto.

Hablaremos del papel de las bacterias del intestino en la salud global y en el crecimiento del cabello en particular. Al final del post, encontrarás algunas pautas y recomendaciones prácticas para mantener tu microbiota, y así tu pelo, sanos.

Se trata de un tema complejo, difícil de resumir en un solo artículo, pero vamos a intentar que en unos minutos de lectura entiendas de qué va todo esto del intestino, la flora bacteriana y los probióticos.

 

Para, si es este tu problema «raíz» de caída, lo atajemos sin más dilación :).

 

 

 

¿Quieres recuperar la salud de tu cabello?

Suscríbete a nuestra newsletter y te regalamos nuestro ebook "LA CURA DE LA CALVICIE". Clic en la imagen para saber más:

 

 

 

 

¿Qué es la microbiota?

 

La microbiota es el conjunto de microorganismos (en realidad no solo bacterias, también hongos y otros microbios) que habitan de forma normal en distintas partes del cuerpo de los seres vivos. Eso nos incluye a nosotros, los humanos.

 

Aunque hay quienes piensan que las bacterias, así en general, son malas, lo cierto es que mantenemos una estupenda relación simbiótica. Nosotros les servimos de cobijo —somos sus «hospedadores»— y ellas realizan funciones vitales importantísimas, como digerir los alimentos, metabolizar vitaminas o prevenir enfermedades al protegernos de los microbios que sí son perjudiciales (patógenos).

 

Se calcula que en nuestro maravilloso cuerpo de Homo sapiens viven en total unos 100 billones —con «b»— de bacterias.

 

Tenemos más bacterias que células. Tanto que constituyen un órgano en sí mismas; el «órgano silencioso» o «nuevo órgano» lo llaman.

 

Hay pocos procesos que tengan lugar en nuestro organismo que no estén profundamente influenciados por la microbiota. La resistencia a las infecciones es, sin duda, uno de los más importantes.

 

Un apunte: Cuando hablamos de microbiota o flora intestinal, nos centramos en las bacterias presentes en el tracto gastrointestinal (GI). Con microbiota normal o microbioma nos referimos al conjunto de las bacterias que viven en nuestro cuerpo; en el tracto GI pero también en la piel o la vagina en la mujer.

 

Importancia de la microbiota en la salud humana. Bacterias buenas vs. Bacterias malas

 

El equilibrio entre las distintas comunidades microbianas es clave para la salud del ser humano.

 

Y de hecho, en condiciones óptimas, todo este complejo ecosistema de microorganismos está equilibrado. Las bacterias «buenas» están presentes en número y variedad adecuadas para mantener a raya a las bacterias «malas». Pero por razones como las que veremos enseguida, la microbiota puede perder dicho equilibrio. Las bacterias beneficiosas decrecen y las patógenas, normalmente ahí pero controladas, para «llenar el vacío», proliferan.

 

Es entonces cuando vienen los problemas.

 

A este desequilibrio de la microbiota lo conocemos como disbiosis.

 

Se ha podido comprobar que la disbiosis resulta, entre otras cosas, en la permeabilidad de la barrera del intestino —pasando las toxinas al entorno extraintestinal— y una inflamación de bajo grado. Lo que a su vez estaría relacionado con el origen o agravamiento de males de muy diversa índole (ref.). Desde enfermedades del propio tracto GI, pasando por trastornos alérgicos, hasta afecciones que a priori poco tienen que ver con el intestino como ciertas enfermedades mentales o de la piel.

 

Estas son solo algunas de las enfermedades y trastornos donde la disbiosis, o sea una microbiota desequilibrada o en mal estado, puede estar implicada:

 

  • Obesidad.
  • Diabetes.
  • Trastornos alérgicos e intolerancias alimentarias, y no relacionados con los alimentos como el asma.
  • Enfermedad inflamatoria intestinal, que abarca la enfermedad de Crohn o colon irritable y la colitis ulcerosa.
  • Ciertos tipos de cáncer GI, como el cáncer de colon.
  • Artritis reumatoide y fibromialgia.
  • Esclerosis múltiple.
  • Enfermedades mentales y neurodegenerativas como el autismo, alzhéimer o párkinson (a través de eje intestino-cerebro).
  • Síndrome de fatiga crónica.
  • Trastornos cutáneos, entre otros, dermatitis atópica o acné.
  • Candidiasis.
  • Etc.

 

¿Por qué se desequilibra mi microbiota?

 

En muchas ocasiones, por no decir la mayoría, está detrás nuestra vida occidental moderna.

 

Esto es, una mala dieta —a las bacterias nocivas les encantan el azúcar y los ultraprocesados—, el consumo excesivo de alcohol o el estrés tanto físico como psicológico.

 

También influyen los antibióticos. U otros factores ambientales y del estilo de vida, como la falta de exposición temprana a microbios para que el sistema inmunitario se desarrolle y funcione correctamente («hipótesis de la higiene»), o el desfase horario (fuente).

 

Disbiosis intestinal_BlogSIIL

 

La figura de la izquierda muestra una microbiota intestinal normal; la de la derecha, una microbiota intestinal disbiótica. Los colores verdes representan bacterias patógenas y los otros colores, otras especies bacterianas para mostrar diversidad o falta de ella en cada caso.

Fuente: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4838534/.

 

¿Qué hay de la conexión con el cabello? Microbioma y salud capilar

 

Si la disbiosis es el origen —o al menos parte importante del problema— de todas esas enfermedades, incluidos los trastornos cutáneos inflamatorios, es lógico pensar que quizá tenga algo que ver también con la alopecia. Al fin y al cabo, el cuero cabelludo es piel y allí, en los folículos pilosos, también habitan bacterias.

 

En principio, se ha podido comprobar su papel en agravar enfermedades inflamatorias como la foliculitis descalvante (estudio piloto). 

 

La superficie de la piel humana y los folículos capilares son sitios reconocidos de colonización microbiana (estudio, revisión).

 

Estas bacterias constituyen una barrera cutánea protectora y ayudan a regular la respuesta inmunitaria. Lo que influye en la inflamación.

 

Pero el microbioma bacteriano no se limita a la superficie; se extiende también por debajo, muy cerca de las conocidas como áreas «inmunes privilegiadas», que son esenciales para el ciclo del cabello. Una revisión de estudios reciente, además de tratar de conocer las bacterias que colonizan los folículos, investigó sus efectos en el tejido «de debajo» y los vínculos con la alopecia.

 

Los sitios de privilegio inmunitario (PI) incluyen un nicho de células madre y el bulbo, donde las células se dividen y crecen para formar el cabello nuevo. Estas regiones proporcionan un microambiente que restringe la inflamación mediada por el sistema inmunitario (estudio, estudio).

 

El deterioro de este PI se ha asociado con trastornos inflamatorios del cabello como la alopecia areata y la alopecia cicatricial (revisión). Se cree que el colapso del PI del bulbo deriva en inflamación y posterior incapacidad para que vuelva a crecer el cabello (revisión, artículo).

 

 

Privilegio inmunitario Blog SIIL

 

Fuente: «La relevancia potencial del microbioma para la fisiología y la regeneración del cabello: el papel emergente de la metagenómica» https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7996884/.

 

Así que mantener ese privilegio inmunológico «parece esencial para el crecimiento y la regeneración del cabello».

 

Algunas de estas investigaciones sugieren que no solo los factores genéticos y otros factores internos influyen en ello; los estímulos externos pueden tener efectos profundos en el sistema inmune local y el ciclo del pelo.

 

Consejos para mantener tu microbiota sana

 

Entonces, si remodelamos el microbioma y restauramos el equilibrio, podemos lograr un estado saludable. ¿No?

 

Sí. Por ejemplo, intervenciones centradas en el microbioma han mostrado una eficacia «extraordinaria» en el tratamiento de trastornos específicos como la psoriasis recurrente.

 

¿En qué consisten esas intervenciones terapéuticas?

 

En administrar probióticos, prebióticos (el alimento de los probióticos) o por medio de trasplantes de microbiota fecal (TMF). Has leído bien, a grandes rasgos los TMF consisten en trasplantar al paciente heces de personas con una microbiota envidiable.

 

¿Y qué puedes hacer tú para mantener el microbioma que puebla tu organismo sano?

 

Apunta a:

 

  • La dieta

 

Consume pro y prebióticos.

 

Los primeros son, directamente, bacterias de las buenas que cuando llegan vivas al intestino promueven beneficios. Los probióticos están en la comida fermentada y en suplementos.

 

Alimentos naturales fermentados que contienen estas bacterias vivas potencialmente beneficiosas para nosotros son, entre otros:

 

  • el yogur;
  • kéfir (de leche o de agua; nosotros recomendamos éste);
  • kombucha;
  • queso crudo;
  • encurtidos;
  • chucrut o col fermentada;
  • kimchi,
  • miso, y
  • tempeh.

 

Pero ¡ojo!, no vale si están pasteurizados. El proceso de pasteurización «mata» las bacterias, las perjudiciales pero también las beneficiosas.

 

Los probióticos necesitan alimento para crecer. Y ese alimento es la fibra alimentaria, la de la verdura y la fruta fresca. Lo que llamamos «prebióticos». ¿Alimentos prebióticos naturales?:

 

  • el ajo;
  • la cebolla;
  • alcachofas;
  • espárragos;
  • puerros;
  • achicoria (escarola o endibia);
  • diente de león, o
  • bananas

 

Una fórmula para asegurarte de que comes la cantidad de prebióticos suficiente es que tu plato contenga siempre la mitad de «verde» (lechuga, escarola, espinacas, rúcula…). Aficiónate a las ensaladas; hay mil y una opciones, no te limites a lechuga y tomate.

 

Sobre cómo comer bien para conservar tu pelo y tu salud, hablamos también en estos otros artículos:

 

 

  • El estrés

 

El estrés emocional afecta a muchas cosas; también a la microbiota, empobreciéndola. Así que redúcelo en la medida de lo posible.

 

Así dicho suena fácil, y sabemos que en la práctica no lo es tanto. Pero se puede.

 

Aquí tienes algunos truquitos: Cómo el estrés acabará con tu pelo. Qué hacer para evitarlo y controlarlo

                                       

  • Productos naturales

 

Por último, deja de usar productos químicos agresivos con tus bacterias. Champús, cremas y otras fórmulas cosméticas con ingredientes nocivos que destruyen la capa protectora natural de tu piel y cuero cabelludo.

 

Pásate a lo natural ;).

 

La ciencia viene demostrando que, efectivamente, parece existir una conexión microbiota-salud capilar. Probablemente estés perdiendo pelo por esta vía, en cuyo caso estas medidas podrían ayudarte a frenar la caída e incluso a promover su regeneración.

 

Por Elisabeth Lahoz

 

.

Dejar un comentario

Por favor tenga en cuenta que los comentarios deben ser aprobados antes de ser publicados